Navidad 2009

¿Puede la fe seguir triunfando hoy en día?... Sí, porque corresponde a la naturaleza de hombre. En el hombre vive un anhelo y una nostalgia inextinguibles de lo infinito. Ninguna de las respuestas que ha buscado resulta suficiente. Tan solo el Dios que se hizo finito, al fin de rasgar nuestra finitud y conducirnos a la amplitud de su propia infinitud, puede salir al encuentro de las preguntas de nuestro ser. Por eso, también hoy en día la fe volverá a encontrar al hombre.
Ahora bien, con mis fuerzas que flojean, con mi cansancio, mi fácil melancolía, con este masoquismo extraño que la vida actual favorece, con esta indiferencia y con el cinismo que la vida de hoy ofrece como remedio necesario para no sufrir un cansancio excesivo e indeseado, ¿cómo puede uno, en nombre de un discurso, aceptarse y aceptar a los demás? No podemos permanecer en el amor a nosotros mismos si Cristo no es una presencia como la madre lo es para su hijo. Si Cristo no es una presencia ahora -¡ahora!-, no puedo amarme, ni puedo amarte a ti, ahora.
La ternura de Dios por el hombre

Y, sin embargo, cuántas veces sentimos la tentación de mirar nuestra humanidad concreta – por ejemplo, nuestro malestar, insatisfacción, tristeza, o aburrimiento – como un obstáculo, como una complicación y un estorbo para la realización de lo que deseamos. Por ello, nos enfadamos con nosotros mismos y con la realidad, y el peso de las circunstancias nos abruma, mientras tratamos de avanzar dejando de lado ciertos “aspectos” de nuestro yo. Sin embargo, el malestar, la insatisfacción, la tristeza y el aburrimiento, no son síntomas de una enfermedad que se pueda tratar con medicinas, como cada vez más sucede en una sociedad que confunde la inquietud del corazón con el pánico o la ansiedad. Estos síntomas, por el contrario, son señales de cuál es la naturaleza de nuestro yo. Nuestro deseo es más grande que el universo entero. La percepción de un vacío en nosotros y en lo que nos rodea, de la que habla Leopardi (“carencia y vacío”), y el aburrimiento del que habla Heidegger, prueban la condición ineludible del corazón humano, el carácter inconmensurable de nuestro deseo: nada consigue darle satisfacción y paz. Podemos olvidarlo, traicionarlo, engañarlo, pero no podemos extirparlo.
La Navidad es el anuncio de que este Misterio desconocido se ha convertido en una presencia familiar, sin la cual nadie podría mantenerse a la altura de su humanidad, pues sucumbiría a la confusión, viendo como se “descompone” su yo. «Sólo lo divino – en efecto – puede “salvar” al hombre, es decir, las dimensiones verdaderas y esenciales de la figura humana y de su destino» (don Giussani).
El signo más persuasivo de que Cristo es Dios, su mayor milagro, lo que asombraba a todos – más que las dolencias sanadas o la ceguera curada – era una mirada humana incomparable. El signo de que Cristo no es una teoría ni un conjunto de reglas es esa mirada de la que están llenos los Evangelios: su forma de tratar la humanidad de cada persona, de relacionarse con todos los que se encontraba. Pensemos en Zaqueo o en María Magdalena: no les pidió que fueran distintos, los abrazó tal como eran, con su humanidad herida, sangrante, necesitada de todo. Y su vida, al verse abrazada, recobraba toda su estatura original.
Pero, ¿cómo sabemos que Cristo vive ahora? Porque su mirada no es un hecho del pasado. Sigue en el mundo tal cual: desde el día de su resurrección, la Iglesia existe sólo para que el hombre pueda experimentar la ternura de Dios, a través de las personas que son su cuerpo misterioso, testigos en este momento de la historia de esa mirada capaz de abrazar todo lo humano.
UNA PRESENCIA IRREDUCIBLE

A propósito de la sentencia de la Corte europea sobre los crucifijos
«Y vosotros quiéndecís que soy yo?».Esta pregunta de Jesús a los discípulos nos alcanza desde el pasado y nos desafía ahora.
EseCristo en el crucifijo no es una reliquia de la piedad popular por la cual se puede nutrir, comomucho, un devoto recuerdo.
Tampoco es un recuerdo genérico, símbolo denuestra tradiciónsocial y cultural.
Cristo es unhombre vivo, que ha traído almundo unjuicio, una experiencia nueva, que tiene que ver con todo: con el estudio y el trabajo, con los afectos y los deseos, con la vida y lamuerte.Una experiencia de humanidad realizada.
Los crucifijos se pueden quitar, pero no se puede eliminar de la realidad a un hombre vivo. Excepto si lomatan, como ha sucedido: ¡pero entonces está más vivo que antes!
Se iluden aquellos que quieren sacar los crucifijos, si creen que así contribuirán mejor a eliminar del “espacio público” el cristianismo como experiencia y juicio: si está en su poder - todavía se tiene que ver y nosotros confiamos en que sean desmentidos–abolir los crucifijos, no está en sus manos eliminar cristianos vivos de la realidad.
Pero hay un inconveniente: que nosotros cristianos podemos no ser nosotros mismos, olvidando lo que es el cristianismo; entonces defender el crucifijo sería una batalla perdida, porque ese hombre ya no diría nada nuevo a nuestra vida.
La sentencia europea es un desafío para nuestra fe. Por ello no podemos volver tranquilamente a nuestras cosas, después de haber protestado escandalizados, evitando la cuestion fundamental: crucifijo sí, crucifijo no, ¿dónde está el acontecimiento de Cristo hoy? O, dicho con las palabras de Dostoevskij: «Un hombre culto, un europeo de nuestros días, ¿puede creer de verdad en la divinidad del hijo de Dios, Jesucristo?».
LA POLÍTICA Y EL DESTINO
Esto nos provoca a un juicio: ¿qué es lo que necesitamos todos? ¿qué es lo que nos apremia?
La política, en cuanto forma más completa de cultura, no puede dejar de tener al hombre como su preocupación fundamental. En su discurso a la UNESCO (2 de junio de 1980) Juan Pablo II dijo: “La cultura se sitúa siempre en relación esencial y necesaria con lo que es el hombre”. El Papa añadía que siempre es necesario considerar “al hombre integral, al hombre todo entero, en toda la verdad de la subjetividad espiritual y corporal”, en todas sus exigencias auténticamente humanas.
A la luz de esta mirada nos apremian algunas cosas:
1. El amor por la verdad, vocación fundamental de la universidad. También la universidad puede volverse cada vez más uniforme y gris, “homologada” a visiones que la conciben solamente de forma “utilitarista”. San Jerónimo decía: ¿Qué es la verdad? Un hombre aquí presente. La verdad es el acontecimiento de una Presencia que responde de forma humanamente interesante y conveniente a nuestro corazón, aquí y ahora. Nosotros estamos en la universidad ante todo para seguir estas huellas en cada cosa que nos topamos.
2. La certeza de que en cada encuentro se juega la relación con el Destino. En cada gesto humano – desde el curso, la asamblea hasta el trabajo voluntario – hay un paso hacia el propio Destino como realización de la persona y de las relaciones que la constituyen. Esto genera una conciencia nueva, desde las reivindicaciones universitarias hasta el estudiar juntos.
3. El favorecer las iniciativas estudiantiles que intentan responder a las auténticas exigencias del camino humano, desde el estudio al compromiso político, desde la solidaridad a la búsqueda del sentido de la vida. En la proximidad de las elecciones nos dirigimos a los que se han postulado y a todos los que forman parte de la universidad, animados por el deseo de comunicarles lo que nos apremia y que todos necesitamos tener presente para vivir.
Retiro CLU 2009 : "El desafío del Presente"
“Se trata de encontrar lo único necesario, es decir, aquello que reconozcamos como el significado de nosotros mismos y, por consiguiente, el fundamento de todo lo que hacemos”.
Invitamos a a todos al retiro que realizamos una vez al año de Comunión y Liberación.
-Fecha: 29, 30 y 31 de Mayo. Empieza el viernes a las 18:00hrs. Lugar de encuentro Escuela Militar, entrada por Felix de Amesti.
-Lugar: Casa de retiro “Fundación Uniendo Mundos”. Sector “
-Costo: $18.000 Problemas comunicar al mail.
Este será el texto a trabajar: "El desafió del presente".
Un saludo fraterno
Blogg CLU-Santiago
Vacaciones en Chillán. Paseos, juegos y mucho más...



Costo: $65.000 -todo incluido-.
Más Información: clusantiago@gmail.com
Tiendas de Navidad 2008: Pub + karaoke
Exhibición del documental: “Los grandes vencedores del sida”
“Desde las imágenes no nos llega ningún lamento. Llega la vida, lo que tiene dentro, que es más que enfermedad y miseria”, dice Emmanuel Exitu, director de este documental (premiado en Cannes), en el que se cuenta la vida de los niños y de las mujeres que conviven con el virus del sida. Los protagonistas son Rose Busingye y Vicky Aryenyo integrantes del Meeting Point, la ONG de Kampala creada por los miembros de Comunión y Liberación en Uganda.Duración: 45 minutos.
Sala DEMO 1 (2do piso)
Facultad de Educación, Campus San Joaquín UC
15:30hrs.

